Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Salud informó que, al corte del 31 de julio, México registra 33 casos confirmados de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, y descartó que exista un brote activo en el país.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el titular de la dependencia, David Kershenobich, señaló que los casos detectados corresponden al comportamiento estacional habitual de la enfermedad y afirmó que la incidencia es baja, al representar el 0.00002 por ciento de la población nacional.
El funcionario precisó que hasta el momento no se han reportado defunciones relacionadas con esta enfermedad y que las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica permanente, debido a la presencia del parásito en otros países.
La Secretaría de Salud explicó que la ciclosporiasis se transmite por el consumo de agua o alimentos contaminados y aclaró que no existe contagio directo de persona a persona. Agregó que la enfermedad suele presentarse con mayor frecuencia entre mayo y agosto, favorecida por factores como la humedad y las condiciones climáticas.
Entre los principales síntomas se encuentran diarrea intensa, dolor abdominal, náuseas, vómito, pérdida del apetito, fiebre, inflamación intestinal y pérdida de peso. La dependencia indicó que el periodo de incubación oscila entre dos y 14 días después de la exposición al parásito.
Como medida preventiva, recomendó lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar o consumir alimentos y después de ir al baño, además de desinfectar frutas y verduras, consumir agua potable o hervida y privilegiar alimentos bien cocidos o pelados.
Respecto a las alertas emitidas en el extranjero, el comisionado federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Víctor Hugo Borja Aburto, aseguró que no existe evidencia científica que vincule productos agrícolas mexicanos con los casos registrados en Estados Unidos.
Indicó que, tras una inspección realizada en una empacadora de Guanajuato, las pruebas efectuadas en lechuga fresca, lechuga procesada y muestras de agua resultaron negativas para Cyclospora cayetanensis. Añadió que las investigaciones continúan en coordinación con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y autoridades del Reino Unido para dar seguimiento a las alertas internacionales.









