Agencias
PLAYA DEL CARMEN.- Residentes del fraccionamiento Villas Las Perlas, ubicado en Villas del Sol, solicitaron al Ayuntamiento de Playa del Carmen proteger un predio de aproximadamente tres hectáreas de selva conservada y convertirlo en la primera Área Natural Protegida (ANP) de carácter municipal, al considerar que se trata del último pulmón verde que permanece en pie en una de las zonas con mayor crecimiento urbano de la ciudad.
La petición es impulsada por vecinos que, desde 2018, realizan acciones de vigilancia y documentación ambiental para evitar que el terreno sea urbanizado, al asegurar que en su interior existe una aguada y habitan especies de flora y fauna protegidas por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
Luz Elena Martínez, residente de Villas Las Perlas, afirmó que el área representa uno de los pocos fragmentos de selva que sobrevivieron al desarrollo habitacional de la zona.
«Es prácticamente una cápsula del tiempo de cómo era la selva antes de que llegáramos a vivir aquí», expresó.
La vecina explicó que el predio conserva vegetación nativa y especies como la rana leopardo, la palma chit y la palma de guano, además de otras plantas y animales que, según dijo, cuentan con algún nivel de protección ambiental.
Indicó que, a diferencia de otros terrenos cercanos que fueron desmontados para construir desarrollos habitacionales, este espacio permanece prácticamente intacto.

«Frente a esta área había más selva, pero fue desmontada para construir los edificios de Paseos del Cisal y otras obras. Cada año quedan menos espacios naturales«, comentó.
Los residentes también destacaron la presencia de una aguada dentro del predio, la cual, aseguran, mantiene agua limpia durante gran parte del año y funciona como refugio para distintas especies de fauna silvestre.
Martínez señaló que vecinos ingresan periódicamente al sitio para monitorear las condiciones del cuerpo de agua y documentar la biodiversidad existente.
«Es un agua limpia, cristalina, y eso permite que ahí habiten especies como la rana leopardo y otros organismos propios de este ecosistema», indicó.
Ante estas condiciones, los habitantes solicitaron que el gobierno municipal analice la posibilidad de declarar el terreno como Área Natural Protegida Municipal, una figura que permitiría preservar el ecosistema y evitar futuros cambios de uso de suelo.
«Lo que pedimos es que este espacio se proteja para las futuras generaciones. Es el último pulmón verde que queda en esta parte de la ciudad», afirmó.
Los vecinos sostienen que la conservación del predio no solo permitiría proteger especies nativas, sino que también aportaría beneficios ambientales para una zona caracterizada por una alta densidad de viviendas y una disminución progresiva de áreas verdes.
SIM









