El gobierno estadunidense oficializó cinco acusaciones penales contra la dirigencia del CJNG y autorizó una bolsa de recompensas superior a los 100 millones de dólares para obtener datos que conduzcan a la captura y procesamiento judicial de sus líderes principales.
Estrategia judicial contra el mando criminal
La ofensiva coordinada busca desarticular la jerarquía del Cártel Jalisco Nueva Generación mediante procesos penales estratégicos y presión financiera internacional.
El procurador general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, en conjunto con los responsables de las agencias encargadas del combate al narcotráfico internacional, definió los ejes de esta intervención:
- Acusaciones reservadas: Se han presentado cinco expedientes penales que permanecían bajo reserva, centrados exclusivamente en los mandos operativos y estratégicos del grupo delictivo.
- Incentivos económicos: La suma total de las recompensas supera los 100 millones de dólares, destinados a fragmentar la seguridad de los integrantes de la cúpula mediante la obtención de información veraz.
- Coordinación interinstitucional: La estrategia conjunta integra a las dependencias de seguridad estadunidenses para maximizar la eficacia en la persecución de los objetivos prioritarios identificados en territorio mexicano y extranjero.
Juan Carlos Valencia González bajo la mira
La autoridad federal estadunidense identifica a Juan Carlos Valencia González como el vértice operativo de la nueva fase de persecución contra la organización.
Identificado bajo el alias de «El Pelón», Valencia González figura como el objetivo central de las acciones judiciales anunciadas en Washington. Las autoridades lo señalan como una pieza determinante en el engranaje de mando del CJNG, configurando su figura como el eslabón prioritario para el Departamento de Justicia. La configuración de estos cargos responde a una táctica diseñada para forzar el quiebre de la estructura de liderazgo mediante la localización técnica y la colaboración externa.










