Leslie Gordillo/CARIBE PENINSULAR
PLAYA DEL CARMEN.- El regidor José Luis «Chanito» Toledo Medina, señaló que el sargazo ha dejado un enorme saldo en pérdidas que afecta a hoteles y comercios, por lo que cualquier apoyo para afrontar la problemática es bien recibida.
La realidad, dijo, es que atender esta problemática es ya una necesidad urgente para Quintana Roo, que hoy enfrenta una crisis turística y que exige apoyo federal inmediato.
«Me parece que todos los esfuerzos que hagan los tres órdenes de gobierno en conjunto para poder contener esta caída económica, que nos está pegando muy fuerte a la hotelería, al turismo, no solo a Quintana Roo, sino a México, principalmente combatiendo lo que ha sido una plaga tremenda, que primero duró 3 meses en sus inicios y ahora ya se estacionó durante 9 meses con toneladas y toneladas y miles de toneladas de sargazo, es bienvenido», destacó.
El proyecto federal contempla el uso de buques y personal de la Marina para interceptar el alga, por lo que dio a conocer que se donarán terrenos para alojar a los marinos, buscando evitar el cierre masivo de negocios, lo que podría aprobarse mañana en sesión de Cabildo.
Desafortunadamente, reconoció, muchos locales han cerrado sus puertas en Playa del Carmen por insolvencia, hacen falta incentivos fiscales para proteger los empleos ante estas temporadas de sargazo que ahora son críticas y permanentes.
Se requiere además seguridad y promoción estratégica para atraer al turista y sin un entorno de paz, la limpieza de las playas no bastará para reactivar el flujo económico regional.
«Ya nuestras temporadas se extendieron y creo fundamentalmente que que la activación económica tiene que venir también con un plan de reordenamiento de los recursos federales hacia Quintana Roo, con planes estratégicos con respecto a la promoción turística, en avivar los consejos de promoción turística, reavivar nuevamente el presupuesto para promoción turística de destinos focalizados y sin lugar a duda un plan de seguridad completo», puntualizó.
Consideró que la recuperación tardará al menos tres años y requiere un trabajo institucional sin tintes políticos, solo la unidad permitirá que el estado recupere su estabilidad financiera y competitividad internacional.









