Las cosas están peor de lo que parecen en la interna de Morena.
Y es que la guerra sucia se ha vuelto un factor. Si bien no hay intercambio directo de señalamientos entre los aspirantes, sí hay una intensa guerra sucia en medios tradicionales y redes sociales, con señalamientos hasta de presuntos delitos.
La convocatoria para la elección del Coordinador Estatal de la Defensa de la Transformación señala expresamente: «Queda estrictamente prohibido que quienes son aspirantes realicen acusaciones públicas contra el partido, sus órganos de dirección u otros aspirantes o protagonistas…»
No obstante, como muchas cosas en esta convocatoria, tampoco se cumple que no se crucen críticas.
Y eso no es lo peor.
Han aparecido en la interna morenista «comunicadores» y «encuestadoras» claramente vinculados al PRIAN y, en su contenido, llevan a cabo, de manera permanente, severas y estridentes críticas a la presidenta Claudia Sheinbaum y al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El asunto ya trepó hasta Andrés Manuel López Beltrán. El exsecretario de Organización de Morena y aspirante a diputado federal ya hizo airados reclamos por el uso de este tipo de comunicadores proclives al PRIAN, a la derecha y/o al conservadurismo en la interna morenista.
Y, por cierto, la convocatoria también subraya:
«Las personas participantes, así como las personas que les acompañen en las tareas de organización y promoción del movimiento, deberán conducirse en todo momento conforme a los principios de honestidad, austeridad, respeto y unidad que distinguen a MORENA».










