La jerarquía católica mexicana enfrenta una fractura administrativa tras la denuncia del Cabildo guadalupano contra el rector Efraín Hernández Díaz por presunto desvío de recursos, un caso que ha escalado hasta el Vaticano y compromete la gestión del cardenal Carlos Aguiar Retes.
El quiebre en la administración guadalupana
La gestión financiera del santuario atraviesa una crisis de transparencia tras la denuncia interpuesta por el cuerpo colegiado responsable de la liturgia.
El conflicto, que permanece bajo la jurisdicción del derecho canónico, señala directamente a Efraín Hernández Díaz, quien asumió la rectoría en noviembre de 2023. La erosión de la confianza interna derivó en su separación temporal del cargo el 3 de octubre de 2025. El alcance del caso motivó incluso un viaje reciente del arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, a la Santa Sede para abordar la situación.
Anomalías en el flujo de donativos y suministros
La falta de insumos básicos y el manejo irregular de las limosnas detonaron la sospecha sobre el destino final de los recursos.
Según testimonios ligados al entorno de la investigación, el recinto experimentó carencias críticas que afectaron su operatividad y funcionamiento cotidiano:
- Desabasto operativo: Escasez de flores para la imagen, papelería y suministros esenciales para la liturgia.
- Centralización de recursos: Presuntas solicitudes de donativos dirigidas hacia la arquidiócesis, rompiendo con los protocolos históricos de gestión del santuario.
- Comercialización del ayate: Uso intensivo y recurrente del camerín sagrado, el cual debería reservarse exclusivamente para ocasiones especiales.
Auditoría y alcance del desvío
La intervención externa y la revisión de cuentas buscan esclarecer el uso del patrimonio recaudado mediante la afluencia masiva de fieles.
Ante la falta de claridad en los informes financieros, donde la administración justificó las carencias bajo un supuesto programa de ahorro, el Cabildo decidió escalar el expediente. La firma Deloitte fue designada para auditar las cuentas, mientras que la denuncia formal fue presentada ante la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y el nuncio apostólico Joseph Spiteri.
La relevancia del conflicto radica en la magnitud económica del santuario:
- Afluencia anual: 20 millones de visitantes promedio, cuya aportación económica constituye el pilar para la manutención, servicios y sueldos del complejo.
- Controversia de destino: Los denunciantes aseguran que los recursos fueron desviados para fines ajenos a la labor pastoral y de mantenimiento del recinto.










