Marcelo Ebrard confirmó que México negocia revisiones anuales del T-MEC, buscando extender su vigencia más allá de 2036. Esta postura responde a las propuestas sobre la mesa para el futuro del acuerdo comercial y las próximas reuniones trilaterales.
México valida formato de revisión anual para el T-MEC
La Secretaría de Economía ha confirmado que la propuesta de revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) forma parte de la discusión actual. Este mecanismo busca mantener la vigencia del acuerdo hasta 2036, con evaluaciones periódicas de alcance limitado. El 1 de julio, el secretario Marcelo Ebrard se reunirá con sus homólogos de Estados Unidos y Canadá para formalizar las posturas nacionales y definir la hoja de ruta del proceso.
El esquema no implica una renegociación completa del tratado cada año. En cambio, se enfocaría en atender asuntos pendientes que cada país considere prioritarios para optimizar la relación comercial. México ha identificado 13 puntos de atención, mientras que Estados Unidos llega a la mesa con 14. Canadá presentará sus propios temas en el momento oportuno, con el objetivo de reducir el número de pendientes a medida que avanza el proceso. Ebrard enfatizó que no se anticipa una terminación inmediata del tratado, ya que se han sostenido conversaciones formales durante todo el año.
Escenarios alternativos para la longevidad del acuerdo
Además del esquema de revisiones anuales, la mesa de negociación contempla una segunda propuesta que favorece una mayor estabilidad regional. Este escenario plantea una revisión integral del T-MEC dentro de un lapso de seis años.
Como resultado de esta evaluación profunda, el tratado podría extender su vigencia hasta el año 2042. Esta opción brindaría un horizonte de mayor certidumbre para las decisiones de inversión a largo plazo en la región.
Incertidumbre prolongada en el horizonte comercial regional
La revisión formal del T-MEC, programada para el 1 de julio, se inicia con una hoja de ruta ya firmada por los tres países. Sin embargo, el panorama anticipa una negociación prolongada que podría funcionar como una herramienta estratégica política y económica.
Analistas especializados en comercio internacional, como Jorge Molina, sugieren que existen mayores incentivos para mantener el T-MEC bajo una fiscalización constante que para proceder a su cancelación expedita. La incertidumbre resultante de esta dinámica se transformaría en un mecanismo de presión, capaz de:
- Frenar decisiones de inversión en México y Canadá.
- Fortalecer la dependencia económica de ambos países respecto a Estados Unidos.
La agencia Reuters reportó el 30 de junio que una propuesta contempla no extender el tratado más allá de 16 años, con la finalidad de que eventualmente concluya, manteniendo el T-MEC por 10 años adicionales con revisiones anuales. Esta situación obliga a los inversionistas a una evaluación constante sobre la permanencia de las reglas comerciales regionales, afectando la llegada de nuevos proyectos de largo plazo.










