Por Leslie Gordillo
CANCÚN.- El Caribe mexicano se quedará prácticamente sin 900 mil asientos de avión entre mayo y agosto, en comparación con el registro que se tuvo el mismo periodo del año pasado.
Francisco Madrid Flores, director del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sustentable (STARC -por sus siglas en inglés-), destacó que el Caribe mexicano enfrenta una crisis de conectividad al proyectarse una caída drástica en la disponibilidad de vuelos comerciales.
«Nosotros estamos viendo que en el inventario hay entre mayo y agosto un poco más de 900,000 asientos menos que lo que existió entre mayo y agosto del año pasado. Sobre todo por Spirit, hay más de 300,000 nada más, no son turistas, son asientos. Digamos, un asiento ocupado por los turistas el de ida y de regreso», detalló.
Esta disminución de plazas se atribuye a cambios estratégicos de grandes compañías extranjeras que han alterado sus rutas tradicionales, un fenómeno que responde a reacomodos profundos de la industria y que no permitirán una recuperación inmediata durante los meses más importantes de la temporada veraniega.
Diversas aerolíneas han decidido mover sus equipos hacia rutas domésticas dentro de Norteamérica, restando prioridad a los destinos del Caribe, sobre todo por la celebración del torneo de fútbol y generando un hueco logístico que difícilmente podrá compensarse con otros mercados en el corto plazo.
«Había una percepción de que iba a haber un beneficio importante para el destino, pero los reacomodos de las aerolíneas estadounidenses han sido determinantes. Han privilegiado rutas internas en Estados Unidos, nuestro principal mercado, y eso ha reducido significativamente los asientos disponibles hacia Cancún«, lamentó.
A pesar de que las proyecciones iniciales del sector oficial eran distintas, la pérdida de esta capacidad de transporte es un obstáculo técnico ineludible para el éxito de la temporada de verano y el sector turístico deberá ahora replantear sus estrategias de promoción para intentar mitigar el impacto de un verano que se perfila como uno de los más complicados en cuanto a flujo de pasajeros.










