Los Amigos de “Rafa” han sido el principal pretexto para que el oficialismo meta en litigios electorales a Rafael Marín, candidato a Defensor Estatal de la Transformación.
Pero hay un problema aún mayor para el ufano cofundador de Morena, que tiene en muchos de sus amigos auténticos enemigos.
Hasta ahora, “Rafa” ha crecido más bien por errores y soberbia del oficialismo, que por méritos propios, pese a que también en su entorno hay personajes que lejos de sumar, restan.
El extitular de la ANAM se ha dejado querer practicamente por cualquiera que se le acerca, desde tránsfugas del oficialismo hasta los típicos arribistas recién llegados al estado.
En la lista de enemigos de “Rafa” destacan el diputado federal Humberto Aldana y el diputado local Alberto Batún, de reciente pasado lacayuno en el oficialismo y cuya principal credencial es la de ser fundadores.
¿Quién podrá olvidar el penoso intento de construcción de un restaurante en el edificio del Congreso del Estado, que implicó retirar un monumento a Andrés Quintana Roo, o la parálisis de Batún en la llamada Ley Chaleco, además de ser ahijado de Mario Delgado?


En esta lista de fundadores destaca también la exalcaldesa interina de Cancún y exregidora de Seguridad Pública, Clara Díaz, quien, como casi todos los concejales morenistas, estuvo de adorno en su comisión en Cabildo.
Por otra parte, destaca el caso de Lorenzo Miranda, quien se había asumido como operador de “Rafa” en Tulum y fue detenido este jueves por violencia familiar, pero además arrastra un pasado de enormes controversias como director municipal de Desarrollo Urbano en dos trienios en aquella demarcación.
El caso de Lorenzo bien podría encuadrarse en antecedentes de otros opositores políticos del PRD o PAN en las elecciones pasadas, pero, como diría el clásico, qué necesidad de asumir riesgos con personajes como el exfuncionario tulumnense.
Y en esta lista de operadores también destaca Farid Rentería, quien apareció de la nada como operador de Rafael Marín en Playa del Carmen y forma parte del cada vez más nutrido contingente de tabasqueños que están apareciendo como hongos en el entorno rafista.
Sus propios enemigos han pavimentado el camino a Rafael Marín, pero el cofundador parece que él mismo se está poniendo piedritas y piedrotas.










