Texas en alerta por gusano barrenador: el riesgo que acecha al ganado

El gusano barrenador reemerge en Texas tras 60 años, amenazando la ganadería y la vida silvestre. Descubre cómo las autoridades gestionan esta inesperada plaga y sus devastadoras implicaciones.
Texas en alerta por gusano barrenador: el riesgo que acecha al ganado

La reaparición del gusano barrenador en Texas tras 60 años activa protocolos de contención, ante el riesgo de infección en ganado, humanos y vida silvestre, con un caso confirmado en un ternero en Zavala County.

La reaparición histórica del gusano barrenador en Texas

El estado de Texas, epicentro de la producción bovina estadounidense, ha registrado el primer caso de gusano barrenador en seis décadas. La detección, confirmada el 3 de junio por el Laboratorio Nacional de Servicios Veterinarios (NVSL) en Ames, Iowa, ocurrió en el condado de Zavala. Las autoridades han declarado que la infestación «está completamente contenida y no representa ningún peligro», marcando un hito desde la última vez que la plaga fue identificada en la región en 1966.

¿Qué es el gusano barrenador y cómo amenaza a la región?

El gusano barrenador representa una infestación parasitaria generada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax. Estas larvas se caracterizan por alimentarse de tejido vivo, depositando sus huevos en heridas abiertas o cavidades corporales. Su impacto se concentra primariamente en el ganado, pero su capacidad de infección se extiende también a seres humanos y a poblaciones de animales silvestres. La confirmación del caso actual surgió de la identificación de una lesión umbilical en un ternero de tres semanas, hallado en La Pryor, una comunidad rural situada a unos 80 kilómetros de la frontera con México y aproximadamente a 160 kilómetros al suroeste de San Antonio. La muestra biológica fue procesada y validada por el NVSL.

La ineficacia de los blindajes fronterizos ante la escalada de la plaga

Desde su resurgimiento en Panamá durante 2023, el brote de gusano barrenador ha avanzado progresivamente a través de Centroamérica, alcanzando México en noviembre de 2024. A pesar de la implementación de estrictos protocolos de contención en su ruta, la plaga continuó su desplazamiento hacia el norte, provocando miles de infecciones en ganado y documentando más de 200 casos en humanos antes de su llegada a Estados Unidos. En un intento por mitigar este riesgo, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) instauró cierres fronterizos intermitentes para la importación de ganado mexicano vivo entre finales de 2024 y todo 2025. Estas medidas generaron pérdidas multimillonarias para el sector, pero, conforme lo reportado, los esfuerzos no lograron frenar el avance de la plaga.

Atribución de responsabilidad y la preparación anticipada

Brooke Rollins, secretaria de Agricultura de Estados Unidos, junto con el Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas (TPWD), ratificaron que el incidente en Texas es el único en el país. Antes de que la muestra fuera enviada al NVSL, Rollins ya había asegurado que la «posible detección de la enfermedad» estaba «completamente contenida y no representa ningún peligro para el suministro de alimentos ni la seguridad del consumidor en Estados Unidos». La secretaria enfatizó que las «políticas de fronteras abiertas» de la administración de Joe Biden, junto con el «consiguiente movimiento ilícito de ganado en México», facilitaron la llegada del gusano a territorio estadounidense. Rollins agradeció a los socios de la industria y a la administración del presidente Donald Trump por una «acción sin precedentes» que proporcionó «casi un año adicional para prepararnos para este momento», anticipando la llegada de la plaga desde el verano previo.

Estrategias de contención y la respuesta estatal en Texas

Aunque Rollins aseguró que el incidente está bajo control, la Comisión de Salud Animal de Texas (TAHC) y funcionarios estatales están intensificando las acciones de protección. Estas incluyen restricciones en el movimiento de animales, un aumento de la vigilancia, la implementación de tratamientos inmediatos para las heridas y una activa campaña de divulgación pública sobre el tema. Se ha informado que «se están acelerando las liberaciones selectivas de moscas del noroeste estériles» para erradicar cualquier población reproductiva en la zona asociada con la detección. David Yoskowitz, director ejecutivo del TPWD, ha señalado que la mosca puede generar «consecuencias devastadoras para las poblaciones de fauna silvestre en libertad y las comunidades rurales». En respuesta, el TPWD se compromete a «responder a los casos sospechosos» y urge a la ciudadanía a «monitorear e informar sobre cualquier signo de infestación en animales de sangre caliente».

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