Tenemos dos Dr. Pech: el legislador y el dirigente.
Como diputado, José Luis Pech Várguez, único representante de Movimiento Ciudadano y uno de los cuatro legisladores no cuatroteístas en el Congreso del Estado, ha tenido un desempeño que, como diría Morinollo, resulta sobresaliente.
No es la primera vez que la oposición en Quintana Roo queda reducida a expresiones mínimas, pero con representaciones más que dignas. Ahí están los casos de Ricardo Arias y Luis Armando Gómez Sosa (PRD); Miguel Martínez (PAN); Tomás Contreras y Julio César Lara (PRD); incluso Jorge Aguilar Osorio (PRD) y Sergio Bolio y Triny García (PAN).
Tampoco, como legislador, el Dr. Pech está haciendo algo que no se haya visto antes en el curvato de Punta Estrella. Sin embargo, su aporte ha sido valioso y ha servido, al menos, para dejar en evidencia la arrogancia del bipartito Morena-PVEM.
Pero como dirigente, su desempeño va rumbo al fracaso.
Dos partidos
El principal pasivo que deja el Dr. Pech ha sido su incapacidad para lograr una reconciliación con la regidora de Chetumal, Lidia Rojas, hoy por hoy la principal figura de Movimiento Ciudadano en Quintana Roo. De hecho, el líder naranja carga en su contabilidad política parte del déficit que explica la derrota del partido en la capital del estado.
Otro saldo negativo es que MC no logró crecimiento, ni siquiera nuevos fichajes relevantes, en Cancún y Playa del Carmen, municipios que concentran alrededor del 65 por ciento de la lista nominal de Quintana Roo. Movimiento Ciudadano va rumbo a 2027 desdeñando los municipios más poblados del estado.
Desorden
Y, por si fuera poco, también terminó sembrando división en Felipe Carrillo Puerto, donde MC había logrado importantes incorporaciones. Hoy el grupo aparece fracturado, mientras que Morena observa feliz-feliz desde la barrera.
Para rematar, se espera que Jorge Portilla, quien llegó a sonar para la dirigencia estatal e incluso para la candidatura a la gubernatura, termine perfilándose como candidato de Morena a la presidencia municipal de Tulum.
El secretario de Finanzas del estado de Quintana Roo no estaría entregando buenas cuentas como dirigente de Movimiento Ciudadano.










