La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) intensificó sus acciones el 2 de junio de 2026 al derribar tres estatuas del Mundial de Futbol 2026 en Paseo de la Reforma, Ciudad de México, una medida que escaló la protesta magisterial y precipitó una invitación a diálogo por parte de la Secretaría de Gobernación.
El derribo de los gigantes mundialistas en la capital
Miembros de la CNTE bloquearon ambos sentidos de Circuito Interior y la avenida Paseo de la Reforma. En las inmediaciones del Ángel de la Independencia, los maestros disidentes volcaron las esculturas que formaban parte de la exposición «Gigantes del Mundial». Estas piezas, creadas por el taller Zion-art-studio, habían sido instaladas el pasado 18 de mayo como parte de las celebraciones previas al Mundial. La acción directa contra estas representaciones simbólicas marcó un punto de inflexión en la protesta, trasladando el foco de la disidencia a un espacio público icónico.
Origen y concepto de la exposición «Gigantes del Mundial»
La muestra «Gigantes del Mundial» fue concebida para generar entusiasmo en torno a la Copa Mundial de Futbol 2026. Las esculturas, ubicadas estratégicamente en una de las avenidas más transitadas de la Ciudad de México, representaban un esfuerzo por integrar el evento deportivo en el tejido urbano. Su colocación el 18 de mayo buscó capitalizar la visibilidad del Paseo de la Reforma, convirtiendo el espacio en un preámbulo festivo. El desmantelamiento forzado de estas obras alteró significativamente el paisaje urbano, redefiniendo su propósito temporal.
Escalada de la protesta: enfrentamientos previos a la acción directa
La acción del 2 de junio se produjo después de un violento enfrentamiento ocurrido el día anterior. El 1 de junio, el magisterio intentó derribar a empujones las vallas metálicas que bloqueaban el acceso al Zócalo capitalino. La respuesta de las fuerzas policiales fue contundente. Decenas de elementos comenzaron a lanzar proyectiles y un polvo irritante que afectaba ojos, piel y garganta de los manifestantes.
La confrontación en el Zócalo: una respuesta policial contundente
Durante los altercados, dos maestros originarios de Guerrero resultaron heridos. A ellos se sumó un transeúnte, quien también sufrió lesiones a causa de la confrontación. Estos hechos de violencia previa marcaron un ambiente de tensión creciente entre las autoridades y los integrantes del movimiento magisterial, sentando las bases para la posterior toma del Paseo de la Reforma. La escalada de la represión intensificó el llamado a acciones más radicales por parte de la CNTE.
De la confrontación al diálogo: la postura del gobierno federal
Tras los incidentes de violencia, la CNTE no solo consolidó la instalación de un segundo plantón en la avenida 20 de Noviembre, una de las principales entradas al Zócalo, sino que también anunció un paro nacional. Este recrudecimiento de las acciones obligó al gobierno federal a reevaluar su estrategia. En respuesta a la intensificación de las protestas, la administración invitó a los representantes de la CNTE a establecer una mesa de diálogo. La reunión fue programada en la Secretaría de Gobernación (Segob) para el mismo martes 2 de junio, buscando una salida negociada al conflicto que se había exacerbado en la capital.









