Leslie Gordillo/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.- La zona norte de Cozumel enfrenta una crisis ecológica grave debido al funcionamiento deficiente de la infraestructura de saneamiento denunciaron desde la organización Selvame.
Expusieron que la planta de tratamiento San Miguelito ha sido identificada como el origen de vertidos contaminantes que están devastando los manglares circundantes y afectando los cuerpos de agua que conectan con zonas turísticas clave.
«La planta de tratamiento de aguas residuales San Miguelito en Cozumel derrama al manglar desechos que deberían de ser tratados adecuadamente y los escurrimientos llegan a la laguna ciega al norte de la isla. Con tan solo recorrer el camino entre la planta hasta el muelle que comunica la isla de la Pasión, los sentidos no nos engañan: un olor fétido y penetrante de drenaje inunda el ambiente», puntualizaron.
Señalaron que elimpacto visual en la región es alarmante, con grandes extensiones de agua teñida de verde y áreas de vegetación que han muerto por la toxicidad, lo que antes era un paisaje natural vibrante ahora muestra signos evidentes de abandono, con capas de sustancias blanquecinas que flotan en la superficie, sugiriendo la presencia masiva de grasas y aceites sin procesar.
Esta situación no solo afecta la estética del paisaje caribeño, sino que representa un riesgo sanitario profundo y que de acuerdo con los análisis realizados en la zona confirman que el agua ha perdido su transparencia característica, adquiriendo un tono pardo que evidencia la saturación de materia orgánica y químicos derivados del drenaje urbano que no recibe el tratamiento obligatorio.
La fauna local también ha sufrido las consecuencias, pues de acuerdo con testimonios la biodiversidad ha disminuido drásticamente en la última década, como ejemplo la desaparición total de los cangrejos que solían habitar los manglares.
«Una laguna caribeña que debiera tener aguas color turquesa y transparente, hoy presenta un color pardo y una imagen de podredumbo. Nos tomamos a la tarea de realizar análisis de campo y encontramos altas concentraciones de contaminante. formas fecales, ecoli, nitrógeno y fosfatos. Esto no debería de ser normal», puntualizaron.









