Una mezcla explosiva ocurrió anoche en Playa del Carmen entre “rafistas”, incluyendo al mismísimo Rafael Marín, y “lilistas”, es decir simpatizantes de la exalcaldesa panista, Lili Campos.
Y esta mezcla fue agitada para su “integración” por el tabasqueño Farid Rentería Bejos, director estatal del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, y que bajo la sombra de “Rafa” Marín busca colarse, “en una de esas”, como ficha para la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Playa del Carmen.
Tras dejar la presidencia municipal playense, Lili Campos se refugió en Ciudad de México y en Morena, bajo el padrinazgo de Pedro Haces y Ricardo Monreal, ante la muy alta probabilidad de que el actual Ayuntamiento verde-guinda, presidido por Estefanía Mercado, le abra carpetas y lo que sigue.
Lili es y no es de Morena, en realidad, pero, por lo pronto, tiene en la formación guinda una especie de blindaje “por si las moscas”.
Conserva además un grupo de fieles, entre exdirectores y exregidores, que ven no sólo la posibilidad de inmunidad en Morena, sino incluso la posibilidad de “regreso” en el cuatroteísmo playense, que dicho sea de paso es más verde que guinda.
Mientras tanto, Farid está ávido de construir seguidores y “base social” en busca de sus propias aspiraciones hacia la alcaldía playense.
Y en medio, quedó Rafael Marín.









