Redacción/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- El PRI en Quintana Roo acusó que la reforma electoral aprobada por Morena y sus aliados en el Congreso del estado representa “uno de los retrocesos más graves para la vida democrática y municipal” de la entidad en los últimos años.
“La democracia no se defiende eliminando minorías ni reduciendo la pluralidad. La democracia se fortalece precisamente cuando existen voces distintas capaces de señalar errores, exigir rendición de cuentas y evitar abusos del poder”, sostuvo el partido en un posicionamiento difundido tras la aprobación de las modificaciones electorales.
El PRI criticó que la reforma haya sido aprobada mediante un proceso “fast track”, sin discusión suficiente y sin abrir espacios reales de deliberación con especialistas o sectores involucrados.
“Lo ocurrido en el Congreso no fue un ejercicio serio de Parlamento abierto ni un debate responsable sobre el futuro institucional del estado; fue una imposición política construida desde la mayoría”, señaló.
El partido acusó además que muchos legisladores habrían votado sin conocer plenamente el alcance de las modificaciones, pese al impacto que tendrán sobre la integración de ayuntamientos y la representación política en Quintana Roo.
En su posicionamiento, el PRI sostuvo que Morena utiliza su mayoría legislativa para “concentrar el poder” y reducir mecanismos de contrapeso político en los municipios.
“La vida municipal no puede entenderse únicamente desde una lógica administrativa o presupuestal. Los ayuntamientos son el espacio más cercano a la ciudadanía y requieren pluralidad, equilibrio y representación diversa”, indicó.
El tricolor afirmó que debilitar la representación proporcional y reducir espacios de participación política implica disminuir voces críticas dentro de los gobiernos municipales y facilitar administraciones “cada vez más cerradas, subordinadas y controladas por una sola fuerza política”.
También cuestionó que la reforma haya sido justificada bajo argumentos de austeridad y eficiencia administrativa.
“Lo que se está construyendo es un modelo político con menos oposición, menos vigilancia y menos equilibrio institucional”, advirtió.
El PRI aseguró que los contrapesos son indispensables dentro de cualquier sistema democrático y alertó sobre una posible concentración del poder político en Quintana Roo.
“Hoy queda claro que no estamos frente a una reforma de modernización administrativa; estamos frente a una reforma de control político”, sostuvo.
Finalmente, el partido reiteró que mantendrá su oposición a las modificaciones electorales aprobadas por Morena, PVEM y PT en la XVIII Legislatura.
“Cuando un gobierno busca quedarse sin oposición, sin vigilancia y sin voces críticas, lo que está debilitando no es a los partidos políticos: está debilitando a la democracia misma”, concluyó el posicionamiento.









