Leslie Gordillo/CARIBE PENINSULR
COZUMEL.- Para acceder a las playas de la Isla de las Golondrinas se cobra hasta más de 1,000 pesos por persona y uno de los últimos accesos públicos en playa Mía está en riesgo, por la posible privatización que se tendrá de consolidarse el proyecto Royal Beach Club Cozumel, de Royal Caribbean.
Ante esto, habitantes y ambientalistas cozumeleños se oponen al proyecto, advirtiendo impactos ambientales.
En los clubs de playa ofrecen comida, bebida, el acceso a las piscinas y el servicio de la playa hasta las 4:30 de la tarde, sin embargo, para quienes desean ingresar solamente a la playa no hay paso, pese a que la ley general de bienes nacionales prohibe restringir el acceso a las playas y a la zona federal marítimo terrestre.
Activistas han protestado en varias ocasiones contra este proyecto, mismo que pretende crearse en una superficie de más de 17 hectáreas, con capacidad para recibir hasta 4,000 visitantes al día.
Royal Becha club pretende ofrecer amenidades y servicios de playa, con aproximadamente 2,000 camastros y 24 palapas, en una zona que ya era anteriormente un club de playa; y aunque aseguran que no prohibirán el acceso, la mayoría de los proyectos en la isla sí lo hacen, por lo que los isleños no confían en esta afirmación.
Se teme por la pérdida de vegetación costera, selva mediana, posible daño a manglares, reducción a la flora nativa y afectación permanente a la fauna silvestre.









