Un brote de hantavirus, originado posiblemente en Sudamérica, ha desatado un rastreo global tras confirmarse contagios en cuatro continentes y tres muertes vinculadas a un crucero de lujo. Autoridades sanitarias mundiales se movilizan para contener su expansión y determinar su origen exacto.
La zarpada global del MV Hondius: Un rastro de contagio inusual
El crucero de lujo MV Hondius partió de Ushuaia, Argentina, reconocida como la ciudad más austral del mundo, inaugurando una travesía que culminó en un brote de hantavirus. Las primeras indagaciones sobre la fuente original de la contaminación han señalado a este punto de partida, además de Chile y Uruguay. Estas tres naciones fueron los destinos visitados por la primera pareja neerlandesa contagiada, cuyo viaje previo al embarque incluyó la observación de aves por estas zonas.
La expansión del virus, que ha cobrado la vida de tres personas a bordo del crucero y confirmado contagios en puntos tan remotos como Tristán da Cunha, ha impulsado una extensa labor detectivesca por parte de las autoridades sanitarias globales. La ruta del virus se extiende entre decenas de países a lo largo de cuatro continentes, desafiando la localización de los 200 habitantes de Tristán da Cunha, donde solo nueve apellidos se distribuyen entre 80 familias, y cuya conexión más próxima es la isla de Santa Elena, a 2.173 kilómetros en el Atlántico Sur. Este archipiélago volcánico recibió al MV Hondius entre el 13 y 14 de abril, marcando un punto crítico en la dispersión del virus hacia uno de los rincones más aislados del planeta.
El epicentro sudamericano: Negativas y controversias nacionales
Las primeras sospechas sobre el origen del contagio se enfocaron en Argentina, Chile y Uruguay, dado el itinerario de la pareja neerlandesa fallecida. Sin embargo, las respuestas oficiales de cada país han divergido significativamente.
Argentina: Escalada de mortalidad y rechazo de supervisión
En Argentina, el hantavirus causó 28 muertes el año pasado, casi duplicando la tasa de mortalidad promedio de 15 casos registrada en los cinco años anteriores. Pese a esta estadística ascendente, el país no ha iniciado investigaciones oficiales y se ha visto envuelto en consideraciones políticas internas. El Ministerio de Salud comunicó el 7 de mayo de 2026 a la agencia AP que «en los próximos días» se enviarían expertos para analizar roedores de un vertedero de basura en Ushuaia en busca del virus. No obstante, Juan Petrina, director de Epidemiología y Salud Ambiental de Tierra del Fuego, declaró públicamente que «los cálculos no cuadran para que hayan sido infectados en nuestra provincia; la posibilidad es prácticamente nula».
El Ministerio de Salud de la Nación ha reafirmado la capacidad sanitaria, técnica y política para proteger a su población. Esta postura ha llevado al rechazo de la supervisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la cual el Gobierno se había retirado en marzo anterior. La entidad ha asegurado que tomará «sus propias decisiones sanitarias».
Chile y Uruguay: Argumentos de incubación y sintomatología
El Ministerio de Salud de Chile, en un comunicado emitido el jueves 7 de mayo, señaló que los casos reportados como primarios transitaron por Chile en un periodo que no se correspondía con la incubación del virus. La última visita de la pareja al país fue a mediados de febrero, y el periodo de incubación del hantavirus es de aproximadamente seis semanas, lo que sugiere que la exposición no habría ocurrido en territorio chileno.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Uruguay ha descartado el riesgo de transmisión en su territorio. Su argumento radica en que los ciudadanos neerlandeses «no se encontraban en período sintomático durante su estadía en territorio nacional».
La dispersión del virus: Casos confirmados a través de continentes
Además de las tres muertes registradas, se han confirmado contagios en seis personas, quienes reciben tratamiento en cinco países distintos. La trazabilidad de estos casos revela una red de contactos que abarca diversas rutas aéreas y marítimas.
- Suiza:
- Un ciudadano suizo, pasajero del crucero, desembarcó en Santa Elena. Tras regresar a su país, su prueba de hantavirus resultó positiva, permaneciendo internado en Zúrich.
- En Ginebra, una persona que no viajó en el crucero, pero estuvo en el vuelo de Santa Elena a Johannesburgo, se encuentra en aislamiento domiciliario. La Oficina Federal de Salud Pública suiza no ha detallado su condición actual.
- Sudáfrica y Países Bajos:
- La mujer de la pareja neerlandesa falleció en Sudáfrica después de abandonar el barco en Santa Elena y tomar un vuelo. Su esposo había fallecido a bordo del MV Hondius.
- Siete ciudadanos británicos también descendieron en Santa Elena junto a la neerlandesa. Al menos dos volaron con ella a Johannesburgo: uno está ingresado en un hospital en Ámsterdam, tras viajar desde Sudáfrica, y el otro permanece en una unidad de cuidados intensivos en Sudáfrica.
- Un ciudadano neerlandés, que siguió la ruta de Johannesburgo a Ámsterdam, se encuentra hospitalizado en Países Bajos.
- España:
- Una mujer neerlandesa de 32 años, quien coincidió con la fallecida en un vuelo de Johannesburgo a Ámsterdam (que debió abandonar por su estado), fue hospitalizada en Alicante, España, donde reside. Presenta «síntomas respiratorios leves», según el departamento de salud regional.
- Tristán da Cunha:
- Un hombre británico se halla en Tristán da Cunha, el rincón más remoto del mundo. La Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido no ha aclarado si es un viajero o un lugareño. La confusión aumentó cuando el ministro para los Territorios de Ultramar mencionó a un isleño hospitalizado, cuya esposa permanece en aislamiento.
Casos descartados y en monitoreo
Hasta el momento, otros casos han sido descartados. Una persona de nacionalidad danesa y una mujer alemana que realizaron el trayecto a Ámsterdam dieron negativo en sus exámenes. De igual manera, una azafata de KLM que atendió a la neerlandesa fallecida y una mujer sudafricana que coincidió con ella en el vuelo a Johannesburgo también resultaron negativas.
Vigilancia global y repatriación: Estrategias de contención masiva
Las autoridades sanitarias de todo el mundo trabajan contrarreloj en el seguimiento de individuos que pudieron tener contacto con los pasajeros del MV Hondius, tanto en sus seis paradas como en vuelos posteriores.
- Canadá: Seis personas permanecen aisladas y bajo monitoreo. Dos eran viajeros del crucero que desembarcaron antes del brote, y las otras cuatro estuvieron en vuelos con pasajeros posteriormente diagnosticados.
- Chile: Dos turistas del MV Hondius se encuentran en aislamiento preventivo.
- OMS: La organización mantiene vigilancia en 12 países, cuyos ciudadanos desembarcaron en Santa Elena y luego tomaron diversos rumbos.
- Singapur: Dos hombres a bordo del crucero dieron negativo al regresar a su país, pero cumplirán una cuarentena de 30 días.
- Estados Unidos: La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, informó que dos residentes del estado están bajo vigilancia tras coincidir en un vuelo con personas infectadas.
Operativos de repatriación y confinamiento
Diversos países con un número significativo de ciudadanos a bordo del crucero han confirmado vuelos de repatriación. Reino Unido, con 23 ciudadanos, y Estados Unidos, con 17, lideran estos esfuerzos.
- Los evacuados británicos permanecerán aislados por 45 días y se someterán a pruebas periódicas.
- Los ciudadanos estadounidenses serán internados en la Unidad Nacional de Cuarentena en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska, en Omaha. Esta institución está equipada para observar a los pacientes durante todo el periodo de incubación y tratar a quienes desarrollen la enfermedad.
- El vuelo estadounidense también trasladará a los pasajeros canadienses del barco.
- Turquía, Grecia y Países Bajos también han confirmado aviones de repatriación.
- Dos aeronaves de rescate de la Unión Europea se encargarán de los viajeros que no cuenten con asistencia de sus respectivos países.
El protocolo de desembarco en Tenerife contempla la salida de los pasajeros «encapsulados» en botes. Una vez en tierra, vehículos los trasladarán directamente a la escalerilla de sus aviones, evitando su paso por el aeropuerto. Unos 30 miembros de la tripulación permanecerán a bordo del MV Hondius, que debe continuar su ruta hasta Países Bajos, su país de abanderamiento.









