Enrique Inzunza Cázarez rechazó las imputaciones de narcotráfico provenientes de una corte en Nueva York, confirmando que no solicitará licencia a su cargo parlamentario para enfrentar lo que califica como calumnias motivadas por intereses políticos transnacionales.
Firmeza institucional frente a la crisis política en Sinaloa
El senador de la República, Enrique Inzunza Cázarez, notificó formalmente su decisión de mantenerse en funciones legislativas, desmarcándose de las acciones tomadas por otros actores políticos de su entidad. Esta resolución surge tras las solicitudes de licencia temporal presentadas por Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán, quienes optaron por separarse de sus puestos bajo el argumento de facilitar las indagatorias federales en el ámbito local.
La postura del legislador morenista es de confrontación directa contra los señalamientos, asegurando que refutará cada una de las falsedades que se le imputan desde el ejercicio pleno de su responsabilidad en la Cámara Alta. A diferencia de sus correligionarios, Inzunza considera que su permanencia en el cargo es la vía idónea para defender su integridad y la de la institución que representa.
Disposición judicial y respeto a la jurisdicción nacional
A pesar de su negativa a abandonar el escaño, el senador manifestó una apertura total hacia los mecanismos de justicia en territorio mexicano. Estableció que, en caso de ser requerido, acudirá puntualmente a cualquier citatorio o llamamiento que emitan las autoridades nacionales.
- Cumplimiento constitucional: El senador enfatizó que su comparecencia ocurrirá siempre dentro del marco de las atribuciones legales de las instituciones mexicanas.
- Contraste con procesos externos: Esta disposición responde al panorama jurídico en Estados Unidos, específicamente en una corte de Nueva York, donde se han formalizado acusaciones de narcotráfico que involucran a una red de funcionarios y exfuncionarios sinaloenses.
- Estatus de extradición: El expediente neoyorquino ha derivado en solicitudes formales hacia el Estado mexicano para la entrega de estos actores políticos, punto que Inzunza planea combatir mediante la defensa legal y el fuero constitucional.
La soberanía como eje de la defensa política
Mediante canales digitales, el representante de Morena insistió en que las medidas tomadas por la justicia estadounidense obedecen a una agenda de ataque a la soberanía de México. La narrativa del senador vincula temporalmente las acusaciones con su actividad legislativa reciente, sugiriendo una represalia coordinada por parte de agencias externas.
El legislador sostiene que la ofensiva legal en su contra se intensificó precisamente un día después de su intervención en la tribuna del Senado. En dicho acto, Inzunza defendió la soberanía nacional al denunciar la operación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el estado de Chihuahua, lo que interpreta como un detonante político para la activación de los cargos en el extranjero.
Consecuencias y blindaje del bloque sinaloense
La permanencia de Enrique Inzunza en el Senado genera una asimetría en la estrategia de defensa del grupo político de Sinaloa. Mientras el Poder Ejecutivo estatal y la alcaldía de la capital sinaloense entran en una fase de interinato para desahogar las investigaciones, el frente legislativo se mantiene intacto, apostando por el uso del foro parlamentario como escudo de denuncia contra lo que califican de injerencia extranjera.
La resolución de Inzunza de no ceder ante las presiones de extradición y mantenerse como integrante activo del Congreso busca estabilizar la narrativa del partido en un momento donde las acusaciones de vínculos con grupos delictivos han alcanzado niveles de proceso judicial internacional, poniendo a prueba la cohesión de la estructura política en el noroeste del país.









