La movilización de los cuerpos de seguridad en Sinaloa se intensificó tras la evacuación masiva de la preparatoria Emiliano Zapata de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) por amenazas de bomba y tiroteo. Simultáneamente, una persecución violenta contra un grupo armado en las inmediaciones del Congreso del Estado derivó en un enfrentamiento que dejó a dos mujeres policías heridas de bala.
El despliegue operativo en la capital sinaloense respondió a una serie de eventos críticos que iniciaron con el intento frustrado de despojo de un vehículo en la colonia Centro. Durante la huida, los agresores emplearon dispositivos «ponchallantas» para inhabilitar las unidades de la policía municipal y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. La confrontación alcanzó su punto máximo sobre el bulevar Pedro Infante, cerca de la sede legislativa, extendiéndose hasta la zona del Puente Negro, donde elementos de Tránsito y agentes municipales interceptaron a los delincuentes, resultando en las lesiones de las oficiales.
Tras el intercambio de fuego, los civiles armados abandonaron un vehículo Audi negro para apoderarse de una camioneta pick up GMC blanca mediante un segundo despojo. Esta última unidad fue localizada posteriormente en la colonia Los Pinos, aproximadamente a cuatro kilómetros de la zona del conflicto original.
- Protocolos en la UAS: Autoridades académicas ordenaron el desalojo inmediato del plantel ubicado en Ciudad Universitaria.
- Presencia militar: El Ejército Mexicano estableció un retén de control sobre la avenida Las Américas para resguardar el perímetro escolar.
- Estado de las oficiales: Dos mujeres policías reciben atención médica tras sufrir impactos de proyectil de arma de fuego durante la interceptación.
- Peritaje de vehículos: Las unidades abandonadas por el grupo criminal han sido aseguradas para la recolección de indicios por parte de los servicios periciales.
La amenaza dirigida a la institución educativa activó protocolos de seguridad de alto nivel, obligando a suspender las actividades académicas mientras fuerzas federales y estatales realizaban la inspección de las instalaciones. Este evento coincide con un clima de alta tensión en las arterias viales más transitadas de la ciudad, donde la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad fue puesta a prueba ante la movilidad de la célula delictiva.
La Secretaría de Seguridad mantiene el monitoreo en las inmediaciones de Ciudad Universitaria y el sector Los Pinos para localizar a los responsables de los robos de vehículos y el ataque directo contra el personal policial. Las autoridades universitarias han solicitado a la comunidad estudiantil mantenerse alerta a los canales oficiales para el retorno a las actividades, mientras la zona del Congreso permanece bajo vigilancia preventiva.









