El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que los agentes estadounidenses fallecidos en Chihuahua no formaban parte de operativos activos. La administración federal mantiene protocolos estrictos que prohíben la operatividad de fuerzas de inteligencia externas en acciones de campo ejecutadas por el gabinete de seguridad.
La incertidumbre sobre la presencia de presuntos elementos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en suelo mexicano el pasado 19 de abril ha generado interrogantes sobre la soberanía operativa. Frente a este escenario, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) sostiene una comunicación ininterrumpida con la Embajada de Estados Unidos para esclarecer los hechos. No obstante, la postura institucional es tajante: la colaboración binacional se limita exclusivamente al flujo de inteligencia, sin que esto faculte la intervención física de personal foráneo en despliegues tácticos.
El intercambio de información es un pilar robusto entre las agencias de ambos países. Sin embargo, en todos los operativos presentados por el gobierno federal, el personal extranjero no ha tenido participación alguna en las acciones de fuerza. Esta dinámica de confianza y transparencia informativa no trasgrede los límites de la ejecución en campo, la cual recae exclusivamente en las instituciones mexicanas.
Las normativas vigentes en México restringen de manera absoluta la actuación de agentes extranjeros en tareas operativas directas. La Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, el Centro Nacional de Inteligencia y la Guardia Nacional operan bajo un esquema de autonomía táctica. Aunque los canales de comunicación con dependencias externas son estrechos, la ley impide que cualquier agente de otra nación ejecute acciones operativas con las fuerzas federales.
- Coordinación estatal: Se ha programado una reunión inmediata con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para analizar los detalles del incidente en la entidad.
- Gestión diplomática: La Secretaría de Relaciones Exteriores lidera el contacto con la embajada para determinar las actividades precisas que realizaban los fallecidos antes del suceso.
- Verificación de hechos: El Fiscal General de Chihuahua ha ratificado que no existe registro de participación de estas personas en operativos conjuntos o independientes.
La revisión exhaustiva de las bitácoras y movimientos de los agentes involucrados es la prioridad actual para las autoridades federales. Se busca deslindar responsabilidades y confirmar la naturaleza de su estancia en el país, bajo la premisa de que no existe registro de operaciones autorizadas bajo su mando o presencia.
Tras los incidentes de violencia reportados en la zona de Teotihuacán, el ejecutivo federal ha instruido un despliegue prioritario de la Guardia Nacional en los principales puntos de interés histórico del país. Esta medida responde directamente a la necesidad de salvaguardar la integridad de visitantes nacionales y extranjeros en sitios de alta afluencia.
De un universo de 190 zonas arqueológicas y museos bajo resguardo federal, se han seleccionado 10 puntos críticos que recibirán una vigilancia intensificada. La selección de estos recintos se basa en métricas de afluencia cotidiana y niveles de riesgo detectados. La Guardia Nacional realizará una reingeniería de sus protocolos de actuación en estas áreas para evitar la repetición de sucesos lamentables como el tiroteo en la Pirámide de la Luna, donde perdieron la vida dos personas.
Esta estrategia de protección patrimonial se coordina de manera transversal entre la Secretaría de Seguridad, la Secretaría de Cultura y la comandancia de la Guardia Nacional. El objetivo es establecer un perímetro de seguridad que no solo actúe de forma reactiva, sino que disuada actividades delictivas en los espacios que representan la herencia cultural del país.









