Salomón Barragán, alias «El Salo», identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Tecate, fue capturado este sábado en un operativo estratégico coordinado por fuerzas estatales y federales. La detención de este objetivo prioritario, vinculado a múltiples homicidios y tráfico de estupefacientes, representa un golpe directo a la estructura operativa de dicha organización en Baja California.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda confirmó que la captura de «El Salo» resultó de una colaboración estrecha entre la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) y la policía municipal de Tecate. El detenido era considerado un generador de violencia clave dentro de las labores de la Mesa de Seguridad por su probable participación en actos delictivos perpetrados tanto en el municipio de Tecate como en la capital del estado.
Durante el despliegue táctico, calificado por las autoridades como «quirúrgico», también se logró el arresto de su segundo al mando y jefe de escoltas, identificado bajo el alias de «El 11». La localización de los implicados ocurrió en las inmediaciones de la zona conocida como el Nido de las Águilas, donde los sospechosos intentaron evadir a la justicia saliendo de un inmueble que actualmente se encuentra bajo resguardo.
Junto a los líderes de la célula, fueron asegurados otros integrantes del grupo delictivo:
- Julio Adrián ‘N’, de 32 años.
- Rogelio Ismael ‘N’, de 22 años.
- Daniel ‘N’, de 32 años.
Ante la presunción de que en el domicilio de escape se encuentran almacenadas armas de fuego, las autoridades mantienen vigilancia perimetral en espera de que un juez libere la orden de cateo correspondiente para procesar la escena. Por su parte, el alcalde de Tecate, Román Cota Muñoz, advirtió a la opinión pública y a las corporaciones de seguridad sobre la posibilidad de represalias violentas derivadas de este movimiento operativo, por lo que se ha instruido mantener un estado de alerta en la región.
Esta intervención ocurre en un contexto de esfuerzos institucionales por desmantelar las cadenas de mando de los cárteles con presencia en la frontera norte, buscando reducir la incidencia de delitos de alto impacto y recuperar la paz en las comunidades afectadas por el control territorial de grupos armados.









