Ocho personas perdieron la vida la madrugada de este sábado en un ataque perpetrado por sujetos armados en un establecimiento de Anenecuilco, Morelos. La agresión, ocurrida durante la inauguración del local, se suma a la crisis de inseguridad que posiciona a la entidad en los primeros lugares nacionales de incidencia delictiva.
La madrugada del 18 de abril, aproximadamente a las 04:35 horas, un comando de al menos cinco hombres a bordo de motocicletas irrumpió en el bar denominado “Rincón de la Banda”. Los atacantes abrieron fuego de manera prolongada contra los asistentes, resultando en el fallecimiento de siete hombres y una mujer. Aunque la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad maneja la hipótesis preliminar de un enfrentamiento entre civiles armados, los testimonios describen una incursión directa en el sitio, que presentaba una alta afluencia debido a su apertura oficial.
El evento se enmarca en una escalada de violencia que afecta el corredor Cuautla–Ayala–Yecapixtla–Yautepec. Semanas previas al incidente en Ayala, la zona oriente de Morelos registró eventos similares:
- 28 de marzo: Agresión en el “Tikis Bar” de Oaxtepec con un saldo de cuatro fallecidos.
- 24 de marzo: Ataque en las inmediaciones del Tecnológico de Cuautla, en Yecapixtla, donde tres jóvenes perdieron la vida.
La Fiscalía Regional Oriente y peritos de Servicios Periciales intervinieron en la escena para el levantamiento de los cuerpos y la recolección de indicios. La Agencia de Investigación Criminal confirmó que el establecimiento operaba de manera irregular. En este sentido, el Gobierno de Ayala precisó que el negocio carecía de licencia de funcionamiento, enfatizando que desde el 1 de enero de 2025 existe una restricción total para la emisión de nuevos permisos destinados a giros rojos en el municipio.
Morelos enfrenta un panorama crítico de seguridad al cierre del primer trimestre de 2026. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la entidad lidera las estadísticas nacionales en despojo, extorsión y lesiones culposas. Asimismo, ocupa el segundo lugar nacional en homicidio doloso, feminicidio y robo de vehículo. Ante esta situación, se ha desplegado un reforzamiento de fuerzas federales y la Guardia Nacional en la región oriente para intentar contener la operatividad de células delictivas, sin que hasta el momento se reporten detenciones vinculadas a la masacre en Anenecuilco.









