Alejandro Peza
CHETUMAL.- El líder cañero Martín Barajas denunció públicamente presuntas irregularidades en la reconstrucción de la carretera que conduce al ingenio San Rafael de Pucté, obra en la que la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes invierte alrededor de 100 millones de pesos para rehabilitar un tramo de 4.6 kilómetros.
En declaraciones, el dirigente señaló que los trabajos presentan deficiencias visibles en la calidad, lo que ha generado inconformidad entre los productores de caña de la zona, quienes dependen de esta vía para el traslado de sus cosechas. Aseguró que, pese a la magnitud de la inversión anunciada, las condiciones actuales de la obra no corresponden a un proyecto de esa envergadura.
Martín Barajas criticó que hasta el momento no se haya hecho público el catálogo de conceptos de la obra, documento que permitiría conocer a detalle los materiales, procesos y costos considerados en la reconstrucción. Esta falta de transparencia, dijo, impide a los usuarios y al sector cañero verificar si los trabajos cumplen con las especificaciones técnicas requeridas.
Acusó que durante la ejecución se estarían reutilizando materiales en mal estado, a los que calificó como “fatigados”, lo que comprometería la durabilidad de la carretera y podría derivar en daños a corto plazo.
“No es posible que con una inversión tan alta se estén reciclando materiales que ya no garantizan resistencia ni seguridad”, expresó.
El líder cañero advirtió que, de no corregirse las deficiencias señaladas, el sector podría organizar movilizaciones y manifestaciones para exigir la intervención de las autoridades correspondientes y la correcta aplicación de los recursos públicos.
Subrayó que esta vía es fundamental para la actividad productiva del sur del estado, ya que conecta directamente con el ingenio y facilita el traslado de toneladas de caña durante la zafra, por lo que su buen estado es indispensable para evitar pérdidas económicas.
Martín Barajas hizo un llamado a las autoridades encargadas de la obra a transparentar la información, supervisar de manera rigurosa los trabajos y garantizar que la reconstrucción cumpla con los estándares de calidad necesarios para beneficiar realmente a los productores y habitantes de la región.









