La administración federal ejecutará una revisión directa sobre los esquemas de costos de gasolineros y comercializadores, con el objetivo de evitar incrementos injustificados en energéticos y productos básicos. Esta intervención busca estabilizar el mercado ante la volatilidad internacional y proteger el poder adquisitivo de los sectores vulnerables.
Blindaje a precios de energía mediante austeridad fiscal
El sostenimiento de los precios actuales de los combustibles demanda una inversión semanal de 5,000 millones de pesos. Para garantizar la viabilidad de este subsidio sin comprometer las finanzas públicas, el Gobierno de México ha iniciado una revisión exhaustiva de todos los gastos operativos bajo un esquema de austeridad estricta. La estrategia financiera se centra en absorber las fluctuaciones externas para impedir que el impacto llegue al consumidor final.
En ausencia de esta intervención estatal, el costo por litro de gasolina superaría los 30 pesos, mientras que el diésel alcanzaría rangos de entre 32 y 33 pesos. Actualmente, la gestión federal aplica un apoyo que oscila entre los 6 y 7 pesos por litro mediante la reducción de cargas impositivas, estableciendo un techo máximo de 24 pesos para la gasolina magna.
Estabilización del diésel y control de la canasta básica
La prioridad inmediata es la reducción del precio del diésel, proyectando un objetivo de 28.28 pesos por litro en los puntos de venta. Este combustible es considerado un factor crítico de costo en la cadena de suministros; su encarecimiento incide directamente en el precio de alimentos esenciales como el jitomate, la calabacita y la carne de res, los cuales han registrado alzas atípicas en mercados locales.
- Supervisión en campo: La Secretaría de Hacienda ha verificado personalmente las disparidades de precios en centros de abasto.
- Combate a la especulación: Se han identificado márgenes excesivos por parte de intermediarios y comercializadores.
- Compromiso institucional: El Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic) se mantendrá vigente como eje regulador.
Fiscalización directa a estaciones de servicio
Ante la detección de puntos de venta que ofrecen el diésel hasta en 30 pesos —ignorando los apoyos gubernamentales—, la presidencia asumirá la conducción de las mesas de negociación con el sector gasolinero. La instrucción es clara: evitar el aprovechamiento de la coyuntura internacional, marcada por el incremento del petróleo a niveles de 102 o 103 dólares por barril debido a conflictos en Medio Oriente.
El manejo responsable del presupuesto es un compromiso administrativo que debe acompañarse de la corresponsabilidad del sector privado para evitar que la especulación deteriore la economía popular.
Como medida de presión social y transparencia, se implementará la colocación de señalética de advertencia en aquellos establecimientos que mantengan precios fuera de los rangos oficiales. Esta acción busca desincentivar prácticas de enriquecimiento desproporcionado bajo la premisa de que nadie debe lucrar con la situación energética actual.









