Redacción
CANCUN.- Los exgobernadores de Quintana Roo, Félix González Canto y Joaquín Hendricks Díaz, acudieron anoche al funeral de Magaly Achach, quien encabezó el Ayuntamiento de Cancún en el trienio 1999-2002.
En un gesto cargado de simbolismo político y memoria, ambos exmandatarios montaron una guardia de honor frente al féretro de quien fuera una de las figuras más emblemáticas del priismo quintanarroense. Más allá de las diferencias que marcaron su tiempo, particularmente durante el gobierno de Hendricks Díaz, cuando la relación fue conocida por su aspereza, la escena evocó una época en la que la política se construía entre tensiones, lealtades y liderazgos hechos al calor de la calle.
Achach fue durante décadas un activo clave del sistema político local. Surgida del Frente Único de Colonos, encarnó una forma de hacer política en la gestión social. Fiel a su estilo, encaraba a políticos para conseguir servicios básicos, gestionaba lotes de vivienda en medio del crecimiento acelerado de Cancún en los años ochenta y noventa. Aquella ciudad en expansión fue también el escenario donde consolidó su liderazgo.
Su trayectoria la llevó a ocupar cargos de relevancia, y que las altas esferas del PRI no le regatearon. Su último cargo fue presidencia municipal de Cancún, pero también fue diputada local y diputada federal, síndico municipal, entre otros.
Y es que el PRI encontraba en estructuras como el FUC uno de sus pilares más sólidos en el sector popular. Las elecciones se ganan con votos y ella tenia mucho control de llevar votos a las urnas.
Anoche, en silencio y con la solemnidad de los viejos rituales políticos, la guardia de honor no solo despidió a una mujer, sino a toda una generación y a una forma de entender el poder:









