Redacción
CANCÚN.- El ayuntamiento de Benito Juárez sostuvo que el uso de suelo autorizado en Donceles 28 cuenta con sustento en el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) vigente desde 2018, en el que esta zona -identificada como parte del distrito 3- aparece clasificada como “mixto de barrio”, categoría que fue ratificada en la actualización del ordenamiento territorial de 2022.
“Existe desde 2018 en esa zona; el antecedente está desde ese año y en 2022 se vuelve a confirmar. Ahorita, en 2026, el último segmento de revisión que tenemos es el de 2022, pero el origen viene desde 2018”, explicó la secretaria de Desarrollo Urbano, Nahielli Margarita Orozco Lozano al justificar la permanencia de este criterio.
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De acuerdo con la autoridad municipal, en una reunión con vecinos explicó que la clasificación “mixto de barrio” responde a una lógica de integración entre vivienda, comercio y actividades económicas de escala local. Bajo este enfoque, se busca generar entornos con mayor dinamismo social, donde la presencia constante de personas contribuya también a mejorar la percepción de seguridad.
“Lo bueno de una zona comercial es que hay gente pasando, hay dinamismo, y eso ayuda mucho”, señaló la funcionaria, al referirse a experiencias urbanísticas que asocian la ocupación activa del espacio público con entornos más seguros.
Infraestructura pluvial
Ante las inquietudes vecinales por el impacto de nuevas construcciones, el Ayuntamiento indicó que los proyectos autorizados deben cumplir con medidas de mitigación, especialmente en materia hidráulica.
Entre las condiciones impuestas se encuentra la instalación de una cisterna pluvial, diseñada para captar el agua de lluvia generada por las edificaciones y regular su incorporación al sistema de drenaje existente.

Según la revisión técnica, en la colonia ya opera una red pluvial instalada bajo banquetas, por lo que el agua recolectada en azoteas será canalizada primero a estas cisternas antes de integrarse al sistema subterráneo.
Asimismo, la autoridad reiteró que los andadores públicos no están privatizados y deben mantenerse como espacios de uso común, pese a los señalamientos realizados por vecinos durante recorridos recientes.
La postura del Ayuntamiento surge en medio del creciente descontento de habitantes de Donceles 28, quienes han denunciado un desarrollo urbano acelerado, cambios en la vocación del suelo y presiones sobre servicios básicos como drenaje, movilidad y áreas comunes.
En los últimos años, esta zona ha experimentado una transformación marcada por la expansión de proyectos habitacionales y comerciales, lo que ha reavivado el debate sobre los límites del modelo de “uso mixto” y la capacidad de la infraestructura urbana para sostener ese crecimiento sin afectar la calidad de vida de los residentes.
(María-Luisa Vázquez)









