Redacción
PLAYA DEL CARMEN.- La concejal Danna Ramírez afirmó que el trabajo territorial es indispensable para que las regidurías puedan atender de manera directa las demandas ciudadanas y dar seguimiento a las necesidades de mujeres, jóvenes, personas en situación de vulnerabilidad y habitantes de colonias y comunidades del municipio.
“Trabajar a nivel de territorio es fundamental para escuchar a las mujeres, jóvenes, personas en situación de vulnerabilidad, vecinas y vecinos, para recabar sus demandas y peticiones, y darles cauce ante las instancias de los tres órdenes de gobierno que correspondan”, señaló la concejal al referirse al papel que corresponde a los integrantes del Cabildo en el seguimiento cotidiano de las problemáticas sociales.
Indicó que, además de las funciones legislativas dentro del Cabildo, como la presentación de iniciativas de reglamentos, reformas al Bando de Policía y Gobierno y otras disposiciones administrativas, las regidurías deben vigilar el cumplimiento de acuerdos municipales y proponer medidas que fortalezcan el funcionamiento del Ayuntamiento.
Añadió que existe un desgaste ciudadano frente a la distancia institucional. “Las mexicanas y mexicanos estamos cansados de la arrogancia de las oficinas gubernamentales, la prepotencia de los funcionarios y de la falta de seguimiento en campo de programas y acciones de gobierno”, expresó.
Sobre su labor como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Playa del Carmen, explicó que este órgano no tiene un papel decorativo ni protocolario, sino que supervisa acciones y desempeño de dependencias municipales vinculadas con derechos fundamentales.
Precisó que dicha comisión está integrada también por los regidores Uri Carmona Islas y Javier Renán Santos Morales, en calidad de secretario y vocal, respectivamente.
La regidora sostuvo que el valor del trabajo edilicio no depende del número de iniciativas presentadas, sino de que cada propuesta jurídica o administrativa responda a una demanda concreta de la población o a vacíos normativos detectados en el ámbito municipal.
“Es imprescindible recorrer calles y avenidas, acudir a las comunidades, atender a las personas en nuestras oficinas, gestionar sus demandas. Es un trabajo arduo pero satisfactorio porque vemos resultados”, afirmó, al señalar que aún existen pendientes por atender en distintos sectores del municipio.
Finalmente, indicó que la labor de una regiduría también implica generar reuniones de trabajo, construir alternativas y acompañar acciones de la administración pública municipal dentro de los márgenes legales y de competencia institucional.









