Redacción/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- Las aduanas de México y Belice en el cruce fronterizo de Santa Elena permanecieron cerradas durante casi tres horas para el tránsito de carga debido a reportes de presiones de grupos criminales contra transportistas y agentes aduanales, situación que interrumpió el flujo comercial de mercancías procedentes de Quintana Roo hacia territorio beliceño.
“La reapertura de la carga es solo una medida temporal”, señalaron medios del distrito de Belice al informar que el flujo comercial fue restablecido tras una reunión entre corredores aduanales, transportistas, autoridades mexicanas y otros actores vinculados al movimiento de mercancías del lado mexicano.
De acuerdo con importadores beliceños, en días recientes operadores de carga habrían sido obligados a pagar una cuota ilegal para poder cruzar hacia Belice, bajo la amenaza de negarles el paso si se negaban. Según esas versiones, también hubo advertencias directas a agentes aduanales para que no procesaran mercancías por esa ruta. “No toquen nada que venga por esa ruta o habrá consecuencias graves”, habría sido uno de los mensajes recibidos, de acuerdo con fuentes citadas del lado beliceño.
La suspensión inició a las 11:55 de la mañana y afectó el ingreso de alimentos, materiales de construcción y otros productos esenciales. Algunos importadores señalaron que mantienen contenedores detenidos en la frontera sin certeza sobre su liberación, mientras otros optaron por cancelar envíos ante la incertidumbre.
Además de la interrupción física del paso de carga, también se reportó la suspensión del procesamiento administrativo de mercancías, debido a amenazas dirigidas contra corredores aduanales y agentes que operan en esa ruta comercial.

Medios beliceños advirtieron que el problema dejó de ser únicamente un asunto de vigilancia fronteriza para convertirse en un bloqueo directo al comercio legal entre ambos países, en uno de los puntos más sensibles para el intercambio terrestre entre el sur de Quintana Roo y el vecino país.
Durante todo el periodo de cierre, el tránsito regular de personas no fue interrumpido, por lo que los cruces civiles continuaron con normalidad en ambos sentidos.
Horas después, el paso de carga fue reabierto de manera provisional; sin embargo, los reportes indican que las decisiones operativas sobre el funcionamiento del cruce para mercancías siguen dependiendo del lado mexicano.









