Francisco J. Rosado May
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La pregunta motivo de la entrega solo está presente en ciertos sectores de la sociedad con la preocupación que implica, para la mayoría de la población parece que todavía no existe atención alguna. A menos que la guerra se prolongue.
Estamos en la cuarta semana de la guerra ente Israel y Estados Unidos en contra de Irán, pero también hay varios países involucrados, principalmente los que conforman el entorno del Golfo Pérsico (Omán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Irak), y más allá, como Líbano, Jordania. Hay intenciones para reducir su expansión y evitar una mayor participación de países europeos y de la OTAN, aunque en ocasiones parece lejana esa posibilidad.
A principios dela guerra, varios medios en México abordaron el tema de cómo afectaría a nuestro país ese conflicto. La conclusión básica es que el principal impacto está en el sector energético. Las estimaciones de expertos consideran que entre el 30 y 40 % del volumen del petróleo que se mueve en el mundo se vería afectado, dato nada menor que implica el incremento en el costo del petróleo y sus derivados. Dependiendo de la duración del conflicto habría otras áreas que se podrían ver afectadas, como la falta de fertilizantes para producción agrícola y el aumento del costo de transporte de alimentos y otros bienes. Estos aumentos podrían provocar inflación y carestía.
México ha tomado medidas para evitar que la inflación y la carestía tengan un impacto importante en el país. Por ejemplo, Hacienda recién anunció la reactivación de subsidios a las gasolinas y al diésel, que inició el 21 de marzo. Esta medida tendrá un efecto positivo, pero solo en el corto plazo, asume que el conflicto en el Medio Oriente no será prologado.
El petróleo se relaciona no solo con los combustibles para vehículos sino también con una buena parte de la generación de energía eléctrica y la creación de productos derivados como plásticos, fibras, fertilizantes, etc. Si, el petróleo que exporta México verá aumentar sus precios, pero también se incrementarán los precios de los productos que importamos y que son derivados del petróleo. No somos autosuficientes en producción de gasolina y de otros productos que necesitan al petróleo para su producción. México importa gasolinas y gas en cantidades que oscilan entre el 65-75% de lo que consumimos.
Desde hace un buen tiempo la discusión internacional se ha enfocado a como recomponer políticas y acciones públicas en un mundo cambiante, que está acotando procesos basados en la globalización y el neoliberalismo. Que está mirando mucho más al interior, al mercado interno. Se sabe de gobiernos, como Estados Unidos, que buscan liberar candados que limitan la explotación de petróleo y gas, así como reducir inversión pública en el área de energías alternativas, pero estas políticas fueron establecidas sin valorar adecuadamente el nivel de riesgo. La guerra en Oriente Medio obligará a repensar esta política de explotación de recursos naturales, que en muchos casos es irracional.
El subsidio a la gasolina no es suficiente. Es necesario invertir en la producción de energía con fuentes alternativas al combustible fósil y en todas las áreas que necesita la economía del país. Por ejemplo, la optimización, reducción y sustitución de fertilizantes que necesitan al petróleo.
¡Hay que invertir en agroecología! Hay que invertir en investigación y en formación de recursos humanos con alto nivel de calidad.
Es cuanto.









