Redacción
CANCÚN.- El Puente Vehicular Nichupté alcanzó un 95.1% de avance general, tras concluir el colado de la última losa en la zona lagunar, específicamente entre el claro 175 y 176.5. Con ello, la estructura principal del viaducto quedó cerrada y la obra entra en su etapa final.
El titular del Centro de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes en Quintana Roo, Guido Mendiburu, calificó este avance como un paso clave rumbo a la conclusión del proyecto.
“Con el colado de la última losa en la parte lagunar cerramos la estructura principal del puente. Estamos ya en la recta final, afinando los últimos detalles para poder entregar una obra segura y funcional para Cancún”, afirmó.
El 5% que falta: pavimentación y equipamiento
Con la superestructura terminada en la zona lagunar, el cinco por ciento restante se concentrará en trabajos de pavimentación del viaducto, principalmente en el tramo cercano al entronque Kukulkan Boulevard, a la altura del kilómetro 13 de la zona hotelera.
También se realizarán labores de:
Colocación de guarniciones
Instalación del sistema eléctrico para iluminación
Implementación de cámaras de videovigilancia.
Según Mendiburu, estas acciones son fundamentales para garantizar no solo la funcionalidad del puente, sino también la seguridad de los usuarios desde el primer día de operación.
“Estamos trabajando en pavimentos, en instalaciones eléctricas y en todo el equipamiento que permitirá que el puente opere en condiciones óptimas”, señaló.
Uno de los puntos más complejos de la obra fue el canal de navegación, una sección elevada que permitirá el paso de embarcaciones sin interferir con la circulación vehicular.
En este tramo —que alcanza aproximadamente 15 metros de altura entre el espejo de agua y la estructura— se colocaron trabes y ménsulas que sostienen la losa de rodamiento. La llamada “joroba” del puente está conformada por cinco apoyos y seis claros.
Lo que inicialmente parecía un trabajo de semanas se extendió por varios meses debido a las condiciones del suelo. En esa zona fue necesario hincar pilotes más profundos: de una longitud promedio de 35 metros se pasó a estructuras de hasta 42 metros, decisión que amplió los tiempos de ejecución pero garantizó mayor estabilidad.
Seguridad antes que inauguración
Previo a su apertura, el puente será sometido a pruebas estáticas y dinámicas de carga para verificar que cumple con todas las especificaciones del diseño estructural.
“La instrucción es clara: no abrir hasta que la seguridad esté garantizada al cien por ciento”, sostuvo el funcionario.
De acuerdo con las autoridades, la obra podría concluir en las próximas semanas. El objetivo es que esta nueva infraestructura reduzca hasta 45 minutos los tiempos de traslado entre el centro de Cancún y la zona hotelera, mejorando la movilidad en uno de los puntos más congestionados de la ciudad.










