La cartera de millones de mexicanos podría cambiar para siempre. En una de las apuestas más significativas por la inclusión financiera y la digitalización, el Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), con el respaldo de la Secretaría de Hacienda, han presentado un proyecto que busca redefinir la manera en que se usa el dinero en el país. El objetivo es claro: dejar de usar efectivo y hacer que los pagos con tarjeta sean la opción más económica y extendida, lo que acercaría la frase «no tendrás que llevar más dinero en la cartera» a la realidad, según reportes actualizados el 1 de noviembre de 2025.
La estrategia de los reguladores: Menos efectivo, más plásticos
El ambicioso proyecto lanzado por Banxico y la CNBV busca reducir drásticamente los costos operativos asociados al uso de medios de disposición, ampliando así la aceptación de los pagos digitales en todo el territorio nacional.
Según el Gobierno de México, esta iniciativa tiene como propósito «promover la aceptación de los pagos con tarjeta en México, lo cual se traducirá en beneficios para las personas y comercios». Si estas nuevas disposiciones prosperan, el dinero en papel, es decir, los billetes, podría quedar relegado a la historia, haciendo innecesario cargar efectivo.
El proyecto, formalmente denominado “Disposiciones de carácter general aplicables a las redes de medios de disposición”, busca transformar la estructura de costos entre las instituciones que operan los sistemas de pago.
El ambicioso plan para la digitalización de pagos
Entre los puntos clave del documento regulatorio destacan dos objetivos principales para simplificar las operaciones con tarjeta y hacerlas más atractivas para los establecimientos:
- Reducción de los costos de las operaciones de pago con tarjeta.
- Mayor número de establecimientos que acepten pagos electrónicos.
Las autoridades financieras han señalado que esta reducción de costos busca mejorar las condiciones de los tarjetahabientes y, simultáneamente, incrementar el número de comercios que aceptan dichos medios de pago.
De aprobarse este cambio histórico, se generaría un entorno donde usar cualquier tipo de tarjeta sería más económico que el efectivo, marcando un cambio estructural en la forma de comprar y vender en México.
Comisiones bancarias: El enemigo a vencer para el comercio
La intervención de Banxico y la CNBV se debe a una práctica que sigue siendo común en miles de negocios del país, a pesar de estar prohibida: el cobro adicional por pagar con tarjeta de crédito o débito, que generalmente asciende al tres por ciento extra.
El Banco de México reconoce que las comisiones bancarias elevadas pueden «distorsionar» el uso de medios electrónicos de pago, llevando a que muchos negocios opten por operar únicamente con efectivo. La estrategia regulatoria es directa: si los comercios pagan menos comisiones, perderán la excusa para trasladar ese porcentaje extra al consumidor.
La prohibición ignorada y el impacto en el comerciante
La nueva regulación busca establecer límites más estrictos a las tasas de descuento que los bancos cobran a los comercios, además de reducir las cuotas de intercambio que reciben los emisores de tarjetas. El problema es tangible, especialmente para los microempresarios:
- Un pequeño comercio puede llegar a perder entre 3 y 5 pesos por cada 100 pesos transaccionados con tarjeta de débito o crédito, dependiendo del banco con el que trabaje.
- Millones de negocios, principalmente pequeños o informales, aún dependen exclusivamente del efectivo debido al alto costo de aceptar plásticos, pues no alcanzan los volúmenes para negociar mejores comisiones.
Para estos negocios, la aceptación de pagos electrónicos no solo implica las comisiones por venta, sino también las rentas mensuales por el equipo de terminal punto de venta y, en algunos casos, cargos adicionales por servicios administrativos.
Transparencia y nuevas reglas: Los estándares ISO y el rol del estado
Las nuevas disposiciones definirán reglas claras entre las redes de pago, alineadas con los estándares internacionales de la Organización Internacional de Normalización (ISO). Este alineamiento es crucial para garantizar la seguridad y la equidad en todas las transacciones.
El comunicado oficial señala que «El Estado define las reglas de operación entre redes conforme a estándares internacionales… sin permitir que dichas reglas sean determinadas de manera unilateral por entidades privadas». Esto busca eliminar las barreras que limitan los pagos digitales.
Banxico ha establecido tres líneas estratégicas fundamentales en esta reforma:
- Transparencia: Mostrar la información sobre comisiones claramente.
- Eficiencia y competencia: Eliminar barreras que encarecen los servicios.
- Protección al usuario: Evitar malas prácticas y el cobro indebido.
Además, las autoridades están impulsando nuevos esquemas de pago como CoDi y Dimo, que permiten hacer transferencias instantáneas desde el celular y sin costo para los usuarios, facilitando a la población realizar transferencias electrónicas de fondos, convirtiéndose en una solución ideal para los comercios más pequeños.
Para los consumidores, esto se traduce en más comercios aceptando tarjetas sin el cargo extra, mayor transparencia en los costos bancarios y acceso a comparadores oficiales de comisiones a través del portal «Banxico Contigo». Para los comerciantes, implica comisiones más bajas y opciones de pago digital más económicas.
La ruta regulatoria: Cómo participar en la consulta pública
La CNBV y Banxico abrieron la consulta pública para que cualquier persona —usuarios, comercios, especialistas o instituciones— pueda revisar el proyecto y enviar sus observaciones y sugerencias.
Para participar en el proceso y dejar comentarios, los interesados deben ingresar al portal de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones: `https://www.cofemersimir.gob.mx/portales/resumen/59676`.
Una vez concluido este periodo de comentarios ciudadanos y recopiladas todas las observaciones, Banxico y la CNBV evaluarán la retroalimentación para preparar la versión final del marco regulatorio. De concretarse, este proyecto no solo modernizará el ecosistema de pagos en México, sino que también representará un cambio significativo para la inclusión financiera del país.
¿Estamos realmente listos para el momento en que los billetes se conviertan en una pieza de colección y la totalidad de la economía nacional se mueva a través de un ecosistema digital regulado por el Estado? La respuesta está en la mesa de discusión de la consulta pública.









