La “interna” de Morena empieza a trascender a otros partidos y figuras que hasta hace poco se mantenían ajenas al partido guinda.
Este fin de semana, la regidora Fernanda Alvear, quien llegó al cabildo de Puerto Morelos a través del PRIAN, formalizó su adhesión a Morena durante el primer informe de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Zócalo capitalino.
Pero no se trata de un simple salto partidista —como ha ocurrido con exfuncionarios del PRI o del PAN—. Días después, la concejal difundió en redes sociales una fotografía con el titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), Rafael Marín, en la sede de la dependencia.
Y ese gesto no es casual: en el contexto actual, una foto con “Rafa” Marín tiene forma y fondo. Es, en los hechos, un mensaje de adhesión a su proyecto dentro de la interna morenista.
Lo interesante es que hay otros políticos de distintos partidos que han optado por no hacer públicas sus simpatías por el exdirigente estatal de Morena, aunque ya colaboran en su equipo y hasta tienen tareas específicas asignadas.
Esta “legión extranjera” ha llegado a la conclusión de que la verdadera competencia electoral está dentro de Morena, no fuera de ella.
En su lectura, la oposición —desde Movimiento Ciudadano hasta el PRI— no tiene estructura ni narrativa para competir en 2027. Por eso, han decidido jugar su carta en la arena guinda.
Poco a poco, Morena se convierte en el verdadero campo de batalla de la sucesión adelantada en Quintana Roo.









