
El Caribe Mexicano no es ajeno a las sacudidas geopolíticas. Aunque los aranceles no lo alcanzaron directamente, una nueva ola de tensión entre México y Estados Unidos podría redefinir el T-MEC, con impactos profundos en sectores clave para la región.
Washington mueve las fichas: ¿Qué hay detrás de los aranceles?
Los aranceles anunciados por Estados Unidos —aunque no aplicados directamente a México— podrían ser el preludio de una renegociación del T-MEC, impulsada por la creciente obsesión del gobierno norteamericano con frenar la expansión de China en América del Norte.
¿Cuáles capítulos del T-MEC están bajo amenaza?
De acuerdo con Kenneth Smith Ramos, ex jefe negociador técnico del tratado, al menos 10 capítulos podrían reabrirse. Ocho de ellos estarían directamente relacionados con la estrategia de contención a China:
- Reglas de origen automotriz
- Inversión en sectores estratégicos
- Ciberseguridad
- Tecnología avanzada
- Energía
- Comercio electrónico
- Propiedad intelectual
- Solución de controversias
Estos puntos son neurálgicos para la economía mexicana, especialmente en sectores con fuerte presencia en el sureste del país, como manufactura, logística y turismo con inversión extranjera.
El Caribe Mexicano ante el reacomodo económico
¿Por qué importa esta renegociación en la región?
El Caribe Mexicano, aunque históricamente enfocado en el turismo, ha comenzado a diversificarse. La zona sur de Quintana Roo, por ejemplo, busca atraer inversiones logísticas e industriales. Cualquier cambio en las reglas del T-MEC podría frenar o redirigir estos esfuerzos.
Además, los ajustes en temas laborales y sanitarios afectarían exportaciones agroindustriales de la Península, particularmente en productos como miel, chile habanero y mariscos.
México sí tiene con qué negociar
Aunque la postura de Estados Unidos parece dominante, Smith Ramos subraya que México cuenta con herramientas legales sólidas para responder. “Estados Unidos ya violó el tratado al no implementar el fallo del panel automotriz. Eso nos da margen para negociar desde una posición más fuerte”, explicó.
Temas donde México puede sacar ventaja:
- Acceso preferencial sanitario (clave para productos del sureste)
- Condiciones laborales ya alineadas a estándares internacionales
- Fortalecimiento de mecanismos de solución de controversias
Diversificación: ¿Y si miramos más allá del norte?
Claudia Ávila Connelly, especialista en atracción de inversión extranjera, advierte sobre la dependencia excesiva con EU: el 80% de las exportaciones mexicanas tienen ese destino.
“Hasta China y Canadá están más diversificados que nosotros. Es momento de repensar nuestra estrategia comercial y no poner todos los huevos en una sola canasta”, señaló.
En este punto, el Caribe Mexicano podría posicionarse como nodo estratégico hacia Centroamérica y el Caribe insular, aprovechando sus capacidades logísticas y su cercanía con puertos clave como Progreso y Puerto Morelos.
¿Hacia una nueva era del T-MEC?
La sombra de China ha reconfigurado el tablero geopolítico. Lo que parecía una relación estable bajo el T-MEC ahora se perfila como un terreno minado para México. La renegociación forzada podría traer riesgos, pero también oportunidades si el país define con claridad sus intereses y fortalece su posición.
Para el Caribe Mexicano, el reto será anticiparse a estos cambios y no quedar atrapado en la inercia del turismo. La diversificación económica ya no es una opción, sino una urgencia estratégica.